jueves, 25 de octubre de 2012

Machismo callejero: no quiero tu piropo, sino tu respeto


¿Alguna vez has visto a una chica por la calle y...

...le has gritado un piropo?

...le has gritado una obscenidad?

...le has tocado el culo al pasar?

...te has puesto en su camino con intención de intimidarle?

¿Alguna vez has creído que esa actitud era inocente?


Este vídeo fue emitido en el programa argentino Duro de Domar. Quizá invite a algunos a reflexionar.

jueves, 11 de octubre de 2012

Música contra el maltratador



Con esta entrada, queremos transmitirles nuestro reconocimiento a esos grupos de música que, desde estilos muy diferentes, rechazan públicamente a los maltratadores. Nuestro blog no tiene demasiados seguidores, pero aún así nos gustaría darles las gracias desde aquí.

Saratoga



Bebe


Ska-P


Melody


Andy & Lucas


Mägo de Oz


Reincidentes

martes, 2 de octubre de 2012

Concienciar a las mujeres

Uno de los principales problemas de las feministas es la falta de concienciación de las mujeres en nuestra sociedad. El feminismo continúa siendo visto como una suerte de radicalismo político-social; o incluso, desde el punto de vista de algunos hombres -¡y mujeres!-, como el fruto de frustraciones de corte sentimental o sexual.

Hay mujeres que confunden el feminismo con despreciar a los hombres. Los mal llamados "chistes feministas", en los que se ridiculiza al varón por cuestión de sexo, son tan absurdos como los chistes machistas y sólo contribuyen a reforzar la imagen de las feministas como despechadas. Declarase feminista y acto seguido afirmar que "los hombres no saben hacer dos cosas a la vez" es contradictorio.
Este mal llamado "humor" es injusto y denigrante para los hombres, insulta a aquellos que creen en la igualdad y desacreditan el feminismo y a las feministas.
Por otro lado, nuestra cultura sigue presionando a las mujeres para complacer a los hombres en todos los aspectos de la vida. La moda, la cosmética, incluso la cirugía estética -que a veces pone en peligro la salud y hasta la vida de quienes se someten a ella- están orientadas esencialmente hacia las mujeres, que tienen la obligación de estar bonitas para gustar. Se nos enseña a llevar escotes y falda corta incluso en invierno, a subirnos en tacones incómodos e imposibles y a ser discretas, cariñosas y complacientes. Puede que hayamos adquirido derechos políticos y civiles, pero la sociedad sigue otorgándonos un papel complementario al de los hombres.

Este es el modelo de mujer que se nos muestra en la publicidad.
La educación recibida hace que muchas mujeres teman declararse feministas, o incluso rechazen frontalmente el término. Por si fuera poco, el hecho de que se valore el éxito de una mujer en función de la atracción que ésta ejerce sobre los varones provoca un espíritu competitivo y muchas veces destructivo que aniquila cualquier atisbo de solidaridad femenina, tan necesaria para alcanzar la igualdad.

Desde este blog animamos a las más jóvenes a rebelarse, tanto contra el rol que tratan de imponernos -¡no somos complementos, somos seres capaces!- como contra la competitividad entre nosotras. Para lograr la igualdad, tenemos que estar unidas.




Violeta

jueves, 27 de septiembre de 2012

¡EDUCACIÓN SEXUAL PARA ELEGIR, ABORTO LIBRE PARA NO MORIR! #28S


            En el Día por la Despenalización del Aborto, desde Feminismo 3.0 expresamos nuestro rechazo a las políticas retrógradas de los conservadores que, bajo un supuesto paternalismo, quieren acabar con todos los derechos sexuales y reproductivos conseguidos por las mujeres durante décadas de luchas y reivindicaciones. Con el Gobierno del Partido Popular hemos pasado de luchar para conseguir derechos, a luchar para conservarlos.

            Durante el Gobierno de Largo Caballero (II República), la entonces Ministra de Sanidad, la cenetista Federica Montseny, despenalizó el aborto. Su ley duró muy poco. Hasta 1985 no se volvió a legislar la irrupción voluntaria del embarazo. Se permitía abortar en tres supuestos: riesgo grave para la salud física o psíquica de la embarazada, malformaciones del feto o violación. Alianza Popular, precedente del Partido Popular, se opuso y votó en contra de esta ley. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero legisló en virtud del aborto libre, seguro y gratuito. Dicho de otro modo, legisló la hipocresía de que ante un embarazo no deseado, las ricas viajaban y las pobres se desangraban.

            El actual Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha anunciado una reforma de la ley del aborto que nos retrocede a los años más duros de la dictadura de Franco. No sólo pretenden volver a una ley, la de 1985, que en su día su formación política declinó, sino que además quieren reducir los supuestos de irrupción voluntaria del embarazo a dos: violación y riesgo grave para la salud física y psíquica de la mujer. Otro ejemplo más de la hipocresía de la derecha, que obliga a la mujer a parir, incluso hijos e hijas con graves malformaciones, mientras recorta en la Ley de Dependencia. Le recordamos dos cosas: obligar a parir también es violencia; por otro lado, si a la derecha le preocupan tanto las próximas generaciones, que se dedique a garantizarles un futuro de derechos y libertades. Además, queda patente que cuando en España gobierna la derecha, las mujeres retrocedemos en derechos, libertades públicas, ayudas y bienestar social. 


El aborto es una práctica que se ha producido siempre, y seguirá produciéndose. Su legislación y despenalización debe ser una realidad, pues no debemos olvidar que los abortos clandestinos y mal practicados se cobran la vida de miles de niñas y mujeres en el mundo.

Imaginen por un momento un país donde a las mujeres nos prohibiesen tener hijos; ahora imaginen otro donde nos obliguen a tenerlos. El embarazo es una cuestión que vive la mujer en primera persona, pero lo legislan médicos, políticos, y hasta curas.

Si las mujeres no estamos capacitadas para tomar decisiones sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, ¿cómo vamos a estarlo para ser madres? Reiteramos una idea que plasmamos en un post anterior: no estamos debatiendo sobre el aborto; lo que se cuestiona es la capacidad de la mujer para elegir sobre su cuerpo y su vida. Asimismo reiteramos que las mujeres no pedimos favores, exigimos nuestros legítimos derechos.

Todas las mujeres, todos los derechos, todos los días. ¡Basta de criminalizar a las mujeres! Las mujeres abortan por alguna razón, no lo hacen sin razón. ¡Por un aborto libre, seguro y gratuito! El cuerpo de la mujer es un campo de batalla que sólo le pertenece a ella. 

domingo, 23 de septiembre de 2012

La esclavitud del siglo XXI: la trata de mujeres


En el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, condenamos cualquier modo de violencia o extorsión humana.

La trata de mujeres constituye el tercer negocio ilegal más lucrativo del mundo. Cientos de miles de vidas robadas y mutiladas.

Nuestra más rotunda repulsa a todos los culpables de esta despiadada práctica, a los miserables que convierten a niñas, en mujeres sin dignidad; a los inhumanos que pagan y contribuyen a seguir matando en vida a menores, a niñas. A todos los desgraciados, porque no se les puede llamar hombres, que maltratan a una mujer, a una niña, olvidando que ellos salieron del cuerpo de una mujer. Repúdienlos a todos, porque la esclavitud del siglo XXI no sería posible si ellos no pagasen.


¿Qué clase de indigencia mental hay que padecer para ver deseo aquí?

Una niña sin pasado, sin presente y sin futuro; el producto de una de las prácticas más antihumanas de nuestra sociedad. Porque no es algo que suceda allende los mares, es algo que está sucediendo en nuestras ciudades. Porque la trata de niñas y de mujeres se hace en el llamado Tercer Mundo, y se explota en el “civilizado” Primer Mundo.

Luchamos y seguiremos luchando por la dignidad de todas las mujeres, porque cuando maltratan, explotan o humillan a una, las secuelas las padecemos todas. Porque una sola mujer extorsionada será suficiente para avivar mucho más la fuerza de nuestra lucha. 

Rosa

viernes, 31 de agosto de 2012

Poesía feminista: Grito indomable


Cómo van a verme buena
si me truena
la vida en las venas.
¡Si toda canción
se me enreda como una llamarada!
Y vengo sin Dios y sin miedo…
¡Si tengo sangre insubordinada!
Y no puedo mostrarme
dócil como una criada
mientras tenga
un recuerdo de horizonte.
un retazo de cielo,
una cresta de monte.
Ni tú, ni el cielo
ni nada
podrán con mi grito indomable.

María José Francisca del Carmen Caldaño



miércoles, 29 de agosto de 2012

Si me dices ‘ven’, ya no lo dejo todo


            El 8 de marzo de 1910 se aprobó el Real Decreto que permitía el libre acceso de la mujer a la universidad española, tras décadas de lucha y desobediencia civil femenina. Al poco tiempo de producirse este hecho fueron entrevistadas una serie de universitarias pioneras. El resultado de esta encuesta fue demoledor: la mayoría de ellas, por no decir la totalidad, no tenían previsto ejercer profesionalmente sus estudios en un futuro. Únicamente estudiaban motivadas por una inquietud intelectual, pero tras finalizarlos se dedicarían a hacer aquellos menesteres destinados para la mujer: ser madres y esposas.

            La mujer ha vivido durante centurias relegada a la espalda de un hombre, ya fuera un familiar o su esposo. Durante la Edad Media y la Edad Moderna fueron empleadas como auténticas ‘internacionales’ (término acuñado por el historiador Bartolomé Bennassar). Las usaron como moneda de cambio, como meras transacciones diplomáticas. En el siglo XIX aparecieron los primeros movimientos de corte feminista, aunque existen precedentes de pensadoras cuya contribución ha sido notoria para el feminismo, como Mary Wollstonecraft.  Estas luchadoras reclamaron derechos políticos y sociales para las mujeres. Sin embargo, muchas de ellas seguían viviendo al dictado de los roles femeninos impuestos por la sociedad patriarcal. Es más, el gran error de las primeras feministas fue que asumieron estos roles sin cuestionarlos, y creyeron que la igualdad pasaba por emular a los hombres en todo, incluso en su forma de vestir o actuar. Con el tiempo se dieron cuenta de que las mujeres y los hombres tienen diferencias esenciales, y que la igualdad pasa exclusivamente porque las mujeres tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades que los hombres.


            En las relaciones sentimentales ha sucedido lo mismo. Una relación de pareja, sea cual sea su naturaleza, debe concebirse como un pacto entre iguales, algo que no ha sucedido nunca, aunque en la actualidad comienzan a darse los primeros pasos, con algunos límites. Aún hoy sigue sin planteársele a un joven la problemática de la conciliación familiar y laboral, que parece que es algo reservado a la mujer.

            Las mujeres debemos aprender que tenemos una vida para compartir, no para entregar. Que tenemos pasado y presente, pero sobre todo tenemos futuro. Las mujeres somos compañeras desde la igualdad, con una vida y un futuro que tienen el mismo valor que el de nuestro compañero; y que compartir es consensuar, ceder y respetar.

            La concienciación es, en materia feminista, la clave. Las mujeres podemos hacer todo cuanto nos propongamos. Ahora sólo hace falta que nos lo creamos.


Rosa